Aunque se hayan clasificado para las últimas cuatro fases finales, los Bleus no estaban acostumbrados tradicionalmente a ofrecer esa histórica regularidad reciente. Justo antes, Francia tuvo que cubrir su particular travesía del desierto: tras no poder garantizar el relevo de la generación de Platini y quedarse fuera de Italia 1990, la formación gala vivió una auténtica pesadilla en el camino hacia Estados Unidos 1994. Pese a que les bastaba con sumar un punto en sus dos últimos partidos (que encima jugaban en casa), los franceses perdieron contra Israel y después contra Bulgaria, con un gol en el último minuto de Emil Kostadinov. Tras su clasificación automática para las ediciones de 1998 (como país anfitrión) y 2002 (como vigente campeona), Francia sufrió para obtener el billete a Alemania 2006. Y peor aún lo pasó para acceder a Sudáfrica 2010, gracias a una polémica pero triunfal eliminatoria de repesca contra la República de Irlanda.
Las estrellas
Con dos guardametas de gran calidad (Hugo Lloris y Steve Mandanda), la portería está bien cubierta, con la protección adicional de la experiencia europea que aportan los defensas Gäel Clichy y Philippe Mexes. En ataque, los Bleus se encomiendan a la fantasía de Franck Ribery y al olfato goleador de Karim Benzema. Y confían en el crecimiento de jóvenes como Yoha Cabaye, Yann M'Villa, o Jérémy Menez

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